
Un extraordinario parque de juegos sin límites: en verano, Megève se viste de verde y gris, salpicada por el amarillo de las margaritas y los ranúnculos y por el azul y el rosa de los altramuces silvestres. A todos los amantes de la naturaleza les ofrece la dulzura de su belleza salvaje, y la inmensidad de sus espacios les regala la mayor de las libertades.

¡Ábrenos el apetito con mágicas excursiones por senderos recónditos y descubre al aventurero que llevas dentro paseando por el pueblo, junto a los lagos o surcando los cielos! Aprovecha todo lo que Megève y sus montañas tienen para ofrecer: un majestuoso campo de golf, salidas en bicicleta de montaña, escalada y exploración de la alta montaña… ¡Deja que el amante de la naturaleza y los grandes espacios que hay en ti se desate hasta quedarte sin aliento!
